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El OZONO, en una variedad alotrópica del oxígeno
muy conocido por su presencia en la estratosfera
donde se forma por la acción de los rayos UV del
sol, absorbiéndolos en gran medida, evitando de
éste modo su acción perjudicial sobre los seres
vivos.
Es también conocida la acción germicida directa
del OZONO sobre todo tipo de microorganismos,
tanto hongos, como bacterias y virus.
Es precisamente el ataque de diversos tipos de
estos microorganismos sobre los alimentos lo que
en gran medida produce su descomposición acelerada
y la aparición de olores desagradables,
especialmente en el caso de frutas, verduras,
carnes, pescados y mariscos. En relación con ello,
el Ozono no sólo reduce el ataque microbiano, sino
que también neutraliza los olores que éste
produce.
Entre las bacterias que comúnmente contaminan los
ambientes y alimentos, se encuentran entre otras
familias: Pseudomonas, Flavobacterium,
Streptococcus, Legionella, entre los hongos,
muchos pertenecen a los géneros Candida y
Aspergillus (A. Niger, A. Fumigatus). |
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En el
caso particular de los hongos y bacterias causantes de
la degradación de los alimentos, el Ozono es también
efectivo contra las esporas de aquellos que se propagan
y reducen por esta vía. Se conoce que las mencionadas
esporas son muy resistentes cuando las condiciones les
resultan adversas, pudiendo permanecer largo tiempo en
estado latente, trasladándose de lugar a través del aire
u otros medios hasta encontrar nuevamente condiciones de
temperatura y humedad propicias, en cuyo caso darán
lugar a una nueva infección. Es por ello que las
infecciones por microorganismos esporulados son
extremadamente difíciles de erradicar por otros medios;
en tales casos el Ozono brinda una protección muy
eficaz.
El OZONO es uno de los agentes más efectivos en la
eliminación o reducción de los microorganismos. Su
acción destruye no sólo al microorganismo en sí, sino
también sus esporas, evitando su propagación.
En la esfera del procesamiento y la conservación de
productos comestibles, especialmente carnes y pescados,
la ozonización del ambiente en las salas de despiece,
secado, cámara de conservación, etc., resulta una medida
sanitaria de gran utilidad para reducir o evitar la
contaminación del producto con la consiguiente pérdida
de calidad ocasionada fundamentalmente por las
invasiones microbianas.
FRUTAS Y VERDURAS
La fruta es uno de los tipos de alimentos más delicados.
Debido a su alto contenido de agua, es propicia al
desarrollo de fermentaciones de la putrefacción y a la
proliferación de microorganismos de todo tipo en el
lugar de almacenaje. Una ozonización adecuada, consigue
aumentar el tiempo de conservación eliminando todo tipo
de gérmenes e impidiendo las fermentaciones, logrando
una mejor presentación del producto.
El OZONO destruye los olores producidos por las frutas,
evitando por consiguiente mezcla de ellos y las posibles
alteraciones del sabor, por lo que se pueden almacenar
distintas clases en un mismo lugar. Con el empleo del
Ozono se consigue indirectamente, una reducción de
pérdidas en el peso.
CARNES
La carne es uno de los alimentos más perecederos. Para
su conservación y almacenaje se recurre a la utilización
de bajas temperaturas y en muchos casos a la congelación
cuando se quiere aumentar el tiempo de almacenaje. Gran
parte de los gérmenes y bacterias no son destruidos por
el frío, sino que se paralizan en su actividad
enquistándose, recuperando su vigor cuando las
condiciones se vuelven propicias para ellos.
El Ozono no inmoviliza la actividad de estos
microorganismos, sino que los destruye, garantizando una
asepsia del producto a consumir. Es muy conveniente la
ozonización desde el primer proceso que experimenta la
carne hasta su consumo.
Con el OZONO se obtiene un mejor aspecto y presentación
al impedir la formación de mohos y retrasar la
putrefacción. Consigue también el Ozono una perfecta
desodorización.
PESCADOS Y MARISCOS
Son productos muy delicados; los resultados conseguidos
por el Ozono en este caso son los mismos que en la
carne. Los olores producidos en este caso son más
molestos, por lo que la desodorización cobra una gran
importancia.
CAMARAS FRIGORIFICAS
El empleo de cámaras frigoríficas es imprescindible para
la conservación de productos perecederos tales como
carnes, pescados, leche, fruta, verduras, etc., por lo
que es muy importante el conocimiento de los problemas
que esto puede acarrear, haciéndose imprescindible la
desinfección y la desodorización, como inmediata
solución.
Los alimentos son medios ideales para la propagación y
reproducción de gérmenes, bacterias y demás
microorganismos; el frío no los destruye, sino que
simplemente los enquista, de tal manera que, al aumentar
la temperatura y encontrar un ambiente adecuado para
ellos, se reproducen de nuevo, con lo que no logramos su
eliminación.
Modernamente se emplean los ozonizadores con resultados
satisfactorios. Se ha comprobado, e incluso recomendado
en muchos países industrializados, que el uso del Ozono
en esos casos consigue grandes resultados, y sin aporte
de sustancias extrañas para los alimentos.
El OZONO en cámaras frigoríficas y locales utilizados
para la conservación de alimentos, logra la destrucción
de los microorganismos existentes, consiguiendo una
eficaz desinfección y eliminando la contaminación que se
pudiera producir en los citados alimentos. |