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El tratamiento del agua de las peceras con OZONO
es un proceso que permite lograr un agua de óptima
calidad para el cultivo y manutención de cualquier
tipo de peces. Es conocida la alta efectividad del
OZONO, inclusive para la depuración de aguas de
consumo humano, proceso que se emplea en numerosas
plantas potabilizadoras de agua modernas en
importantes ciudades, y que garantiza la obtención
de aguas de magnífica pureza bacteriológico y
óptimas características, tales como:
transparencia, ausencia de color, propiedades
organolépticas y químico físicas, así como
ausencia de cualquier tipo de residuo indeseable.
Para el tratamiento de agua de peceras, el sistema
de ozonización del agua debe integrarse
adecuadamente con otros sistemas depuradores
convencionales empleados, tales como filtración
por arena
de coral y carbón
activo y |
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depuración biológica, de modo que, además de los efectos
directos del OZONO sobre la calidad del agua, se
potencie la efectividad de los otro sistemas de
depuración.depuración biológica, de modo que, además de
los efectos directos del OZONO sobre la calidad del
agua, se potencie la efectividad de los otro sistemas de
depuración. Esta integración es especialmente importante
en el caso del agua salada, por su mayor complejidad.
Entre las ventajas de la ozonización, pueden destacarse
las siguientes:
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Reducción de la turbidez del agua por facilitar la
coagulación de la materia coloidal que normalmente no
es retenida.
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Acción decolorante, unida a la anterior proporciona un
aspecto visual óptimo en cuanto a transparencia y
cristalinidad.
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Eliminación de olores desagradables.
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Depuración del amoníaco y los nitritos.
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Oxigenación del agua circulante.
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Oxidación de materia orgánica del agua, proveniente de
desechos y alimentos degradados, incluyendo toxinas,
con lo cual se reduce la acumulación de las mismas.
-
Destrucción de microorganismos patógenos: bacterias,
hongos y virus, con elevación de la calidad
microbiológico del agua, evitándose enfermedades.
-
Eliminación de algas.
-
Ahorro en reactivos purificadores.
Existen
equipos modulares compactos en los cuales se integran
los diferentes tratamientos, que resultan adecuados para
acuarios desde 600 a 2.500 L. de capacidad, según el
tipo de agua y la carga biológica de peces u otros
animales acuáticos que contengan.
Para instalaciones mayores, puede realizarse un diseño
específico de la instalación de ozonización, la cual
puede adecuarse a diferentes condiciones, en cuanto a
cantidad de agua,
caudal de recirculación, dosis, espacio disponible,
disposición de los equipos, etc. |