|
El
Ozono es el desinfectante natural más eficaz que se
conoce.
-
Destruye olores desagradables.
-
Elimina
sustancias irritantes, alérgicas y molestas.
-
Reduce
notablemente el nivel de microorganismos presentes en el
ambiente.
El
Ozono es una molécula muy activa, compuesta por tres
átomos de oxígeno, y sus mecanismos de acción frente a
los contaminantes químicos son, fundamentalmente:
Por oxidación directa, sobre las moléculas
contaminantes, incorporándoles un átomo de oxígeno, con
la consiguiente escisión de la molécula de OZONO y la
liberación de una molécula de oxígeno.
Por adición de la molécula de OZONO al contaminante, con
lo cual se forma una tercera molécula inestable que se
fragmenta en otras de menor peso molecular.
Un medio de distribución del OZONO es a través de los
sistemas de aire acondicionado que, entre otras
representa las siguientes ventajas:
-
Fácil
distribución a todas las zonas del edificio.
-
Aprovechamiento de la impulsión del sistema para su
difusión.
-
Preservación de la higiene de los conductos.
-
Acceso
centralizado al control generador de OZONO.
-
Reducción de gastos de mantenimiento del sistema de aire
acondicionado.
También
se pueden utilizar unidades generadores de OZONO en
aquellos locales que no posean instalación de aire
acondicionado o en los que, por sus especiales
características, se precise una dosificación específica
de OZONO con generadores murales, tipo CAP-SD de
dilución directa.
Un edificio que no disponga de las condiciones
ambientales adecuadas repercutirá con efectos negativos
sobre la salud de sus ocupantes. Esto mismo influirá
notablemente en la productividad laboral de los
empleados.
La protección ambiental repercute favorablemente en el
índice de absentismo. El malestar físico, la irritación
o la sequedad de los ojos, la nariz y la garganta, el
enrojecimiento de la piel, la fatiga mental, las
alteraciones de memoria o el estrés son algunos de los
problemas de salud en las personas afectadas por el
Síndrome del Edificio Enfermo tipificado por los
estudios realizados por la OMS.
El mantenimiento del edificio es un aspecto clave, pero
en muchas ocasiones la limpieza de los conductos y
filtros del aire acondicionado es penosa, con
dificultades de acceso y operatividad. Por otra parte,
es sabido que una limpieza por profunda que sea, debe
completarse con un agente desinfectante. Sin embargo, un
desinfectante de acción temporal no es suficiente para
garantizar la higiene de conductos y locales por el
tiempo que media entre dos limpiezas consecutivas. La
solución más adecuada y segura es la dosificación
continua de un agente de acción amplia como lo es el
OZONO tanto a través de los sistemas de
acondicionamiento de aire, como en zonas de trabajo o
almacenamiento, por dilución directa.
La acción del OZONO destruye el virus de la Legionella e
impide su cultivo en las conducciones del aire
acondicionado.
El OZONO se descompone espontáneamente en oxígeno; es el
único desinfectante que no contamina el ambiente.
Resumiendo todo lo expuesto anteriormente el OZONO
ejerce una acción muy eficaz contra los contaminantes de
muy diversos tipos, entre ellos:
-
Contaminantes químicos de origen orgánico
-
Contaminantes químicos de origen inorgánico.
-
Contaminantes biológicos (virus, bacterias, hongos,
etc.)
|